miércoles, 30 de diciembre de 2015

¿Qué miden y para qué sirven las smartbands o activity trackers como Fitbit, Apple Watch o Up jawbone?

Monitors d'activitat i son personals: Per a què serveixen les smart bands o activity trackers com Fitbit o Jawbone?




Desde hace unos años proliferan los dispositivos "wearables" para monitorizar distintos aspectos de nuestra vida. La actividad física, los pasos que damos, los pisos que subimos, el tiempo sedentario, las calorías que gastamos, lo que comemos y bebemos, el peso o la saturación de la sangre etc etc... Los últimos dispositivos en incorporarse al mercado aportan un plus con sensores que detectan la frecuencia cardiaca y otros parámetros con el proposito de "evaluar" la "salud" de nuestro corazón o la calidad de nuestro sueño

Vamos a ver qué tipos de dispositivos tenemos y cuál es la realidad de todos ellos, la calidad y fiabilidad de sus datos, hasta dónde pueden llegar y sobre todo en qué pueden ayudarnos estos dispositivos para mejorar la salud (si es que pueden hacerlo). Ninguno de ellos son dispositivos médicos ni pueden sustituirlos con sus datos, que serán meramente orientativos.


¿Qué miden las smart bands?

Pasos

Las primeras pulseras que salieron al mercado median básicamente los pasos que dábamos y con ello calculaban el consumo de calorías y la actividad física que hacíamos. Esto lo hacen aprovechando unos sensores llamados acelerómetros y/o giroscopios que interpretan el movimiento que hacemos. La mayoría aconseja un mínimo de 10.000 pasos al día y muchas te envían notificaciones a través del móvil para motivarte a conseguirlo.

Estos sensores los encontramos también en los móviles, por lo que un móvil es la forma más sencilla de monitorizar nuestra actividad física y además no nos costará dinero extra. Google Fit de Android, Apple Health para iPhone, S Health de Samsung o Life Long de Sony Xperia  utilizan estos sensores para cuantificar los pasos, distancias caminadas y calorías consumidas. Incluso son capaces de detectar cuando caminas, corres o vas en bicicleta.

El dispositivo más simple y barato de monitorizar los pasos es un podómetro, una especie de llavero o clip que sólo mide los pasos y que combinado con una App móvil ya nos da una información básica sobre consumo de calorías y distancia caminada. Los precios varían entre los 10-100 euros según marca, diseño y prestaciones adicionales.

Las smart bands son una evolución de los podómetros, pulseras que hacen una medición muy exacta de la actividad que hacemos. La mayoría dan buenos resultados por lo que no es necesario pagar demasiado. Cualquier Fitbit Flex o Charge, cualquier Up jabone 2, 3 ó 4, la dos Xiaomi band, Garmin, Sony smart band, Microsoft band, o relojes inteligentes como Apple Wach, Sony Smart watch o Samsung Galaxy Gear y similares (LG, Huawei, Motorola, Peper, Basis.....) nos pueden ser más que suficientes para esto. Los precios varían desde los 20 euros de una Xiaomi smart band a los 100 de una Fitbit Flex y hasta los 200-400 euros de los relojes inteligentes. Algunos disponen de GPS para dar información de distancia recorrida más exacta pero yo no lo veo imprescindible a no ser que seas un Runner empedernido y además gasta mucha más batería.



Actividad física

Además de los pasos, las apps suelen dar opciones para registro manual de actividades (cuando sales a correr, a hacer bici, nadas, juegas al fútbol, haces pesas, yoga... ), pero sólo algunos dispositivos lo detectan de forma automática. Las que llevan detectores de frecuencia cardiaca durante el ejercicio detectan mejor cuando corremos, andamos rápido o vamos en bicicleta. Algunas dan estadísticas de tiempo en distintas intensidades de ejercicio según tu frecuencia cardiaca ajustada a edad, y te recomiendan los 150 minutos a la semana de actividad física moderada (zona quema grasas de Fitbit) o 75 de actividad física intensa (zona cardiovascular). Más información sobre tipos y tiempos de ejercicio físico en esta entrada.

Normalmente te ofrecen estadísticas sobre el tiempo en reposo, el tiempo activo o el tiempo de ejercicio. Algunas también miden el número de veces que te levantas (todas no lo hacen), y te permiten establecer alertas que te avisen de que llevas inactivo mucho tiempo para que , como Lázaro, te levantes y andes.

Escaleras subidas

Algunos dispositivos (no todos) disponen de altímetros, un sensor extra que detecta cuando subes o bajas escaleras o cuestas. Calculan que cada 3 metros aproximadamente han subido 1 piso y permiten establecer metas de pisos subidos al día que de media ponen en 10. Combinado con los sensores de movimiento sabe cuando la subida es andando y cuando es en ascensor, Fitbit Charge HR y Charge 2, Garmin Vivosmart HR o Basis Peak me calcularon muy bien, pero Up3 y iWatch no disponía de esta opción.




Calorías ingeridas y calorías gastadas

Calorías gastadas

Las calorías quemadas se calculan de dos maneras:
  1. Las calorías basales en función de tu edad, peso y estatura que son más o menos constantes a igual tiempo despierto,
  2. Las calorías por actividad física, las cuales se calculan en base a los datos de actividad física que nos dan los sensores de movimiento. La App hace todo el trabajo para calcularlas.

Calorías ingeridas

Las calorías ingeridas no nos las va a dar ningún aparato o aplicación, las tenemos que introducir nosotros mismos en base a las elecciones que hacemos a la hora de comer. No necesitas ningún dispositivo adicional al móvil para ello. Existen múltiples aplicaciones con bases de datos que las miden y te orientan sobre si consumes o no en exceso, por ejemplo My fitness pal, pero también las apps de Fitbit, Jabone, Garmin, Basis y otras. Algunas usan el escáner del móvil para ayudarte con los productos. Otro día profundizaremos en ellas. Lo ideal es que la App del medidor de actividad haga todo en el mismo sitio, pero algunas como Jawbone, Garmin o IWatch permiten conectarse con otras aplicaciones especializadas en estos temas, lo cual es tambien una buena opción, pero...... 

La dificultad que le veo es que hay que estar muy motivado o ser un poco obsesivo para persistir más de 1 semana introduciendo datos de todas las comidas que haces. Quizás en mi caso porque no tenía el objetivo de bajar de peso y ya sé que llevo una alimentación saludable desistí al cuarto día. Algunas apps permiten guardar comidas personalizadas para facilitar este proceso, o ya calculan los platos más típicos (paella, espaguetis carbonara...) y no tener que ir eligiendo uno a uno los ingredientes. Necesitarás una báscula de alimentos si quieres ser más precisos.

Control del peso

Para lo que sirven estas opciones de calorías conbinados con los monitorizadores de actividad es para  orientarnos si las calorías que comemos es mayor a las que gastamos, y de esta manera motivarnos o recomendarnos hacer más ejercicio (si es que detecta que somos demasiado sedentarios) y/o comer menos o mejores calorías (si nuestro problema es el exceso de comida y la calidad de lo que comemos), para mantener, aumentar o bajar de peso según nuestro objetivo. Algunas marcas se conectan también con básculas digitales que monitorizan nuestro peso y porcentaje de grasa corporal.

Tipo de alimentación que llevamos (saludables o no saludables)

Algunas apps como la de Jawbone también orientan sobre si el conjunto el tipo de alimentos que comemos a lo largo de los días es más o menos sano lo cual me pareció también positivo especialmente para tomar conciencia de lo que comemos a lo largo del día. Y digo nos orientan, ya que difícilmente pueden sustituir (al menos por el momento) el asesoramiento de un profesional de la salud especializado en nutrición y dietética, pero seguramente que lo hagan mejor que muchos no profesionales, el vecino o la dieta de moda de turno.






Monitorizacion de frecuencia cardíaca

El monitor de frecuencia cardíaca lo incluyen smart bands avanzadas son sensores de pulso ópticos o metálicos de impedancia (desconozco cuales son mejores y sus diferencias) como la Fitbit Charge HR, Charge 2 y Surge, el Jawbone Up 3 y 4, la Garmin Vivosmart HR, la Xiaomi Mi Band S1  y relojes inteligentes como el Basis Peak, Apple Wacht, Samsung Galaxy Gear, el Sony smart watch y otros. Las Garbin que no llevan monitor de frecuencia y algunos relojes Polar permiten conectarse con medidores externos en forma de bandas pectorales, pero esto a mí me parece un engorro y solo útil para cuando haces ejercicio.

Las diferencias entre dispositivos están en la calidad el sensor (que para un usuario no profesional no va a notar muchas diferencias), la frecuencia de medición automática (ya sea continúa o solo cuando detecta actividad, la medición de frecuencia cardíaca en reposo, pasiva y/o ejercicio...) y/o con opciones manuales para desactivar o activar la medición cuando nos interesa y monitorizar cada minuto, 5 minutos, 30-60 minutos.... A mayor número de medidas más información y correlación con tu actividad o situaciones diarias, pero menos dura la batería.

La posibilidad de elegir registros continuos en momentos de actividad facilita que monitoricemos la intensidad de ejercicio que hacemos para alcanzar los objetivos que recomendamos los médicos (y las apps de los monitores), 150 minutos a la semana de intensidad moderada o 75 minutos a la semana de intensidad alta. Esto es útil al menos durante unos días para saber cuánto y que intensidad debemos elegir cuando nos ejercitamos, y para no sobrepasar la frecuencia cardiaca máxima en ejercicio ni estar demasiados minutos en la franja superior anaerobica.

Por ejemplo Fitbit CHarge HR y Charge 2 monitoriza las 24 horas del día de forma continua (algo excesivo ya que a la noche a veces vez las luces parpadeando en la habitación, aunque permite desconectarlo), Garmin Vivosmart HR, el Basis Peak o el Apple Watch hacen registros intermitentes cada 1-5 minutos mientras estás en reposo y continuó estando en actividad. Los 4 te dan información de la frecuencia cardíaca en tiempo real en la pequeña pantalla que dispone sin necesidad de mirar el móvil. 

En cambio al Up3 sólo le interesa saber tu frecuencia cardiaca en reposo (a menor frecuencia en reposo mejor salud cardiovascular en teoría), por lo que hace registros de frecuencia cardíaca en reposo cada 30 minutos durante el día y cada 10-20 minutos por la noche, sin permitir la medición en tiempo real ni la medición continúa durante el ejercicio.... lo cual para el precio y ante la competencia feroz que hay en este sector es un poco pobre.

La mayoría de los dispositivos con medidor de frecuencia cardíaca comienzan en los 150 euros y llegan hasta los 400-500 de los smartwatchs, pero esto está a punto de cambiar con la salida al mercado de la Xiaomi Mi Band S1, la nueva versión de la smart band de la empresa china Xiaomi que promete romper el mercado incluyendo monitor de frecuencia cardiaca óptico por unos 30 euros, una autonomía de 1 mes y que sale muy bien parada (calidad precio) en las reviews de los blogs de electrónica.

La App es importante

Hoy en día todas las smartbands se conectan a una aplicación móvil y a un espacio personal en la nube que acumula los datos y los cocina (como el CIS) para interpretarlos y devolvernos información que pretende ser valiosa para mejorar nuestra salud. Algunas disponen de un "smart coach virtual" que te motivará con mensajes enlaces a webs para informarte y animarte a cumplir con tus objetivos de salud. El que más me gustó (y que gusta también más en los blogs de gadgets) fue el de la Up3 de Jawbone, es bastante interactivo y promete buscar patrones entre tus hábitos y los resultados en salud para mejorar los consejos que te proporciona. No le di tiempo suficiente para poder valorar esta parte, pero la idea es buena y fue la que mejor sabor de boca me dejó de todas.


¿Y la monitorizacion del sueño?

Esta característica es la menos conseguida de todas, sin embargo es más un reclamo publicitario engañoso que una característica verdadera y útil para los usuarios. La revisamos en la próxima entrada así como la guía para elegir dispositivo con un resumen de las características y mis opiniones y mi odisea probando smart bands :D

1 comentario:

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