Poliamor, relaciones abiertas, tríos y otras formas de relaciones no monógamas ¿Estamos preparados?



Como vimos en la entrada anterior, el poliamor es la decisión ética de reconocer la libertad y la posibilidad de cada persona (nosotros y nuestras parejas) de establecer más de una relación erótico-afectiva-amorosa simultánea de manera honesta, equitativa y con existencia de consensos y de compromiso afectivo (1). Implica una ruptura con el heteropatriarcado rechazando la monogamia obligatoria, los celos como mecanismo de control y la propiedad privada sobre el otro (entre otras cosas). Busca generar relaciones horizontales no jerarquizadas en igualdad de condiciones, redes de amor y cooperación en vez de competencia (competencia por un hombre, competencia por una mujer....) y reconocer la libertad de todos para enamorarnos de una o varias personas al mismo tiempo.

Pero ¿es el poliamor para todos? ¿estamos preparados para poner en práctica una forma de amar tan radicalmente opuesta a lo que estamos acostumbrados? ¿Existen otras alternativas al amor romántico y al matrimonio monógamo clásico que ya estén funcionado en nuestra sociedad?

¿Es el poliamor para todos y ahora?

A algunos de los presentes en las vacaciones en las que hemos debatido mucho el libro "Contra-amor, poliamor, relaciones abiertas y sexo casual" la  filosofía poliamorosa nos ha parecido muy interesante, en parte porque vivimos ya cierta forma de disidencia amorosa. A la pregunta de si estamos preparados para el poliamor, yo creo que como sociedad todavía no, aunque tenemos la suerte de vivir en un momento histórico de apertura y tolerancia (en especial en grandes ciudades Europeas y Norteamericanas) donde se puede y se están experimentar otras formas de amar. 

Encontrar a personas en tu entorno con quién practicar el poliamor y no morir en el intento puede ser la parte más difícil, ya que implica un cambio radical de mentalidad en la sociedad que puede tardar décadas o siglos en producirse (si es que llega alguna vez a producir). 

Por ello algunas personas que se están lanzando desde las disidencias sexuales a experimentar el poliamor en grupos y comunidades donde compartir experiencias poliamorosas, creando  referentes que sirvan a otros de guías para surcar estas nuevas maneras de vivir el amor y las relaciones interpersonales afectivo-sexuales.

Los celos, la comunicación entre los componentes de las parejas o grupos, el compromiso con los acuerdos y las necesidades propias y de lxs otrxs, la falta de referentes, la ausencia de normas estandarizables en las relaciones poliamorosas y el rechazo social que puede generar son seguramente las dificultadas más importantes. 

Sin embargo existen otras formas de relacionarse que han roto con la monogamia obligatoria y que conviven con cierto éxito en la sociedad hoy en día y probablemente en el futuro sean más visibles. Yo las considero en cierto modo un ensayo del poliamor

Y antes de continuar, una aclaración, cualquier forma de relación es buena si a los componentes de la misma le va bien y está consensuada, no tenemos que ser poliamorosos igual que no tenemos que ser monógamos, cada cual decide en cada momento, en cada pareja o cada grupo lo que les va bien a ellxs en coherencia con sus creencias, filosofías de vida, ética, valores etc etc.



Monogamia seriada

El modelo de pareja monógama única es un constructo social impuesto por la religión, la política y el sistema económico que se adapta mal a los instintos y necesidades de la raza humana. Algunos investigadores en psicología evolutiva piensan que el ser humano se siente mucho más cómodo con un modelo de pareja basado en la monogamia seriada, es decir, me enamoro de alguien, estoy unos años con esta persona y después de un tiempo la relación se acaba o conozco a otra persona de la que me enamoro y establezco una nueva relación amorosa. Las estadísticas de divorcios, nuevas parejas y familias reconstituidas muestran cómo es una tendencia al alza ¿por qué enamorarnos sólo una vez en la vida con lo bonito que es?

Si asumimos que el que una relación se acabe no es un fracaso sino el fin de una hermosa etapa en la que se han querido dos personas, es menos traumático "acabar" relaciones o permitir que nuestra pareja o nosotros nos enamoremos de otras personas. Y pongo entre comillas "acabar" pues no se trata de acabar de relacionarnos con nuestras ex-parejas que hemos amado y seguiremos amando por mucho que se acabe la relación. A veces el único cambio es dejar de tener sexo o de convivir juntos. A mi alrededor somos mayoría los que mantenemos buenas relaciones con nuestrxs exparejas, hemos tenido al menos 2-3 parejas de larga duración con muchas de las cuales, aunque ya no estamos enamorados, continuamos sintiendo amor por ellos y nos relacionamos como algo más que amigos. No nos hemos tirado los trastos al separarnos, ni demandado uno al otro para ver quién se quedaba a los niños o el piso y eso ha favorecido que permanezca cierta forma de poliamor mental que vemos lógico y muy bonito. ¿Por qué no seguir cuidando unos de otros aunque estemos separados como pareja desde el punto de vista clásico? En cierto modo estamos construyendo una red de lazos amorosos entre nuestra comunidad.



Parejas abiertas, tríos y triejas

Las parejas abiertas, los tríos como relación esporádica o las triejas como forma de relación estable también llevan años explorándose.  De nuevo si miramos estadísticas de infidelidad vemos que son muy frecuentes... pero si es tan frecuente ¿por qué no permitírnoslas de forma consensuada?

Practicar tríos con tu pareja o mantener la relación abierta consensuada, de manera que si alguna de las partes quiere tener una relación sexual esporádica pueda hacerlo, es una de las formas más frecuente que las parejas gays han encontrado para mantenerse unidas más allá de cierto número de años. 

Entre parejas heterosexuales es una opción menos explorada, pero que también existe aunque sea menos visible. En el pasado muchas mujeres han consentido que su marido tuviera relaciones exporádicas con otras mujeres (u hombres) aunque en silencio, sin consenso y contra su parecer, llevando oculto el conocimiento de una querida o el uso de la prostitución por sus maridos mientras ellas debían de guardar fidelidad absoluta, otra expresión del poder opresor del heteropatriarcado sobre la mujer.

Existen parejas que no se atreven por miedo a que alguna de las partes se enamore de un/a tercerx, por celos, porque no les entra en la cabeza compartir "su propiedad"... Hay que intentar tener claro por qué alguien se plantea abrir una pareja, si es simplemente por disfrutar de su sexualidad de otra forma o porque existe una crisis en la pareja y la pareja ya no va bien. Si es así es posible que la apertura acabe en una crisis y final de la relación, pero si no es así, muchas veces los deseos sexuales o de vinculación con otros una vez satisfechos dejan de torturarnos e incluso puede fortalecer la relación el compartir un  amante casual o tener una relación esporádica con otra persona, incrementando la intimidad en una pareja al compartir una faceta oculta del deseo y las fantasías con otras personas.


Cuartetos, grupos y comunidades

Dice un refrán que "donde comen tres comen cuatro añadiendo más en el plato", y si seguimos explorando formas de relación podemos pasar a los cuartetos (conozco algún ejemplo de parejas que se enamoran entre ellos y conviven juntos) o las comunas más al estilo hippie. Si bien este último concepto, el de la comuna parece que en el pasado acababa reproduciendo modelos de relación herteropatriarcales como el harén o la poligamia (un hombre que se vincula con muchas mujeres y ejerce de posesor).

Los problemas para manejar grupos que se relacionan como podéis imaginar se multiplican a medida que interviene más personas, los celos, las posesiones y los malos entendidos y la falta de tiempo para dedicar a cada relación puede aparecer con mayor facilidad, por lo que requieren un plus plus de diálogo, respeto y consenso que encuentro bastante complicado pero el que quiera intentarlo que lo intente.

Intercambio de parejas (swingers)

La opción del intercambio de pareja es más frecuente de lo que pensamos, en Barcelona y otras grandes ciudades existen clubs de swingers tanto para parejas hererosexuales como para homosexuales o bisexuales. Pueden implicar intercambio, compartir sexo entre parejas, o simplemente observar a su pareja teniendo relaciones con otras personas, y se pueden producir relaciones relaciones homo, bi o heterosexuales incluso si la pareja habitual no lo es.



Soltería

La soltería es otro estado de relación que suele verse como algo negativo. El modelo imperante idealizado de amor romántico que nos imponen desde pequeños con los dibujos animados nos hace mucho daño. Pareciera que uno no puede ser feliz soltero y nada mas lejos de la realidad.  El que aprende a estar bien consigo mismo sin necesidad de una pareja esta mejor preparado para relaciones amorosas horizontales si algún día le apetece.  Aunque no forma parte de este repaso de alternativas al poliamor como concepto, las personas solteras muchas veces se ven involucrados en relaciones no monógamas de otros y experimentan otras formas de relaciones esporádicas como el sexo casual que puede ser visto también como una forma de poliamor para el que también se requiere bastante ética si se pretende que así sea.

Sexo casual, el “putón con ética"

Por último la más común de las relaciones no monógamas, el sexo casual, a veces criticamos a la persona que utiliza esta forma de relación de forma habitual como "promiscua", pero ¿qué hay de malo en ser una persona que disfrute de su sexualidad y vinculación emocional compartida con varias personas sin tener una pareja estable desde el punto de vista clásico si se hace con ética? ¿Por qué no ser "un putón con ética"? Os recomiendo un segundo libro al respecto que estoy leyendo ahora y que lo escriben dos psicoterapeutas de San Francisco especializadas en terapia para relaciones no convencionales, muy interesante su punto de vista. Hasta para “follar” una noche hay que tener mucha ética.



Sexo seguro, en poliamor todavía más

Solo un apunte a la necesidad de extremar las medidas de prevención de la transmisión de infecciones de transmisión sexual (ITS) incluidas gonorrea, clamidia, sífilis, VIH, hepatitis B y C (entre otras). Las personas poliamorosas o que tengan modelos de relación no monógamas han de ser consistentes con el uso del preservativo, otras barreras físicas con sus parejas esporádicas o con las parejas que a su vez también sean poliamorosas y mantengas otras relaciones que incluyan sexo. Se han de pactar una serie de normas entre lxs integrantes que se deben respetar, y debe haber confianza y compromiso para avisar de la existencia de un riesgo en otra relación que se haya tenido para no transmitir infecciones de unos a otros. En función del numero de parejas puede ser recomendable establecer cribados de ITS de forma periódica cada 3, 6 o 12 meses.

¿Tiene futuro el poliamor?

Si el poliamor tiene futuro o no en nuestra sociedad es algo que sólo en tiempo dirá. En cierto modo ya estamos generando vínculos poliamoroso poniendo en prácticas relaciones no monógamas convencionales como las parejas abiertas, los tríos, las triejas, los grupos, los swingers o el sexo casual, aunque a veces por desgracia reproduciendo todavía patrones del amor romántico y del heteropatriarcado

El paradigma del poliamor, si se pone en práctica con ética puede ayudar a manejar todas estas opciones con más éxito del que han tenido hasta ahora, y para algunas personas que sienten la capacidad de amar a varias personas a la vez (me viene en mente al menos una amiga), pueden reconocerse como normales en él, sin culpa ni vergüenza al permitirse sentir y expresar sentimientos y deseos que hasta ahora han tenido que reprimir por la presión de la normatividad social y religiosa y del heteropatriarcado dominante. 

Si lo sientes, dale una oportunidad.

Lecturas recomendadas

Comentarios

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...