Agua de grifo, carbón activo u ósmosis inversa: Cuál es la mejor agua para beber y el mejor sistema de filtrado (si es que hace falta)

Photo taken by de:Benutzer:
Alex Anlicker using a Nikon Coolpix 950. 
[CC BY-SA (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0/)]
Elegir el agua que vamos a beber o un buen sistema de filtrado es tarea complicada si sólo miramos internet y no sabemos mucho sobre agua, tóxicos, salud etc etc... Las webs tienden a promocionar sus propios sistemas de filtrado (sobre todo ósmosis inversa que es lo que está más de moda) exagerando las impurezas del agua del grifo y sus efectos, la toxicidad del plástico de las botellas sobre la salud y alabando la pureza del agua que sus aparatos producen que, eliminan del agua todo hasta los minerales que son beneficiosos. Yo desde que vivo en Barcelona no bebo agua del grifo por su mal sabor (para mi), si no agua mineral pensando que es lo mejor para beber. Sin embargo el agua mineral no siempre es la más sana de todas y nosotros nos hemos propuesto reducir los residuos plásticos y dejar de comprar agua embotellada por lo que he hecho esta pequeña investigación para elegir qué agua beber.

El agua que bebemos, además de estar lo más libre de impurezas/tóxicos y gérmenes, ha de cumplir unos mínimos de minerales y un máximo de dureza para ser saludable. Muchas de las aguas minerales de baja mineralización son menos saludables que la del grifo pues no tienen suficiente calcio y magnesio.  Algo similar (o peor incluso) ocurre con las aguas desmineralizadas por ósmosis inversa, destilación o desalinización si no se remineraliza adecuadamente, no aportan los minerales necesarios.

Efectos del agua de baja mineralización o desmineralizada sobre la salud

Una de las críticas al agua filtrada por ósmosis (o la destilada por calor) es la ausencia total de minerales. Esto la hace tener un ph más ácido siendo más corrosiva y menos saludable.

Según este informe de la OMS (1) existe suficiente evidencia para confirmar los efectos negativos para la salud del consumo de aguas deficientes en calcio y magnesio. 

Las aguas bajas o sin magnesio se asocian a un  aumento del riesgo cardiovascular y muerte súbita. También se sugiere mayor riesgo de enfermedades de la motoneurona, preeclapsia, muerte súbita en niños y algunos tipos de cáncer (1)

Las bajas en calcio o sin calcio se asocian a un mayor riesgo de fractura, algunas enfermedades neurodegenrativas, partos pretérmino, bajo peso al nacer y algunos tipos de cáncer (1).

Mínimos minerales en el agua de beber

De ahí que este mismo informe recomienda unos mínimos de minerales en el agua para beber, en concreto de calcio y magnesio (aunque también son importantes otros componentes como los bicarbonatos y otros oligoelementos) que se asocian a mejores resultados en salud:
  • Magnesio: mínimo 10 mg/L y óptimo nivel entre 20-30 mg/L (basado en los efectos protectores cardiovasculares)
  • Calcio: mínimo 20 mg/L  y óptimo de 50 (40-80) mg/L (basado en los efectos sobre el metabolismo del calcio y osificación)
  • Dureza del agua: la suma de calcio y magnesio debe estar entre 2-4 mmol/L. Niveles mayores de 5 mmol/L se asocia con mayor riesgo de litiasis vesical,  litiasis renal, artrosis y artropatías (1).

Si revisas las concentraciones de estos minerales en el agua embotellada te sorprenderás de las pocas marcas que los cumplen. También revisa la composición del agua de tu ciudad, en Barcelona se puede consultar en este enlace.

Reducir los residuos plásticos

Además por motivos de la emergencia climática y para reducir el consumo de plásticos, hay que dejar de usar agua embotellada lo antes posible, el planeta no puede con más residuos, pero.... ¿que agua elegir para beber?

¿Realmente necesitamos procesar tanto el agua (carbón activo, ósmosis, ozono, ultravioleta y luego remineralización si se hace)  al menos en nuestro país y proveniendo de nuestros manantiales y ríos para beber agua saludable?

El agua de grifo

El agua del grifo es potable y se puede beber sin grandes riesgos para la salud en nuestro país y los de nuestro entorno, esto ha de ser el punto de partida. Cumple con importantes restricciones y controles al menos hasta su salida de la planta depuradora. Aporta minerales que es lo que el agua debe contener de forma natural (el agua de los ríos o manantiales no es agua destilada), aunque su concentración dependerá mucho de la zona en que vivamos y su dureza.

El mal sabor en algunas ciudades costeras o de zonas calcáreas se debe a su dureza, es decir al contenido de minerales como calcio y magnesio  en forma de bicarbonatos, carbonatos de magnesio y calcio que es mucho mayor que en las de agua blanda. 

También el cloro le da un característico sabor, pero el cloro es necesario para evitar que haya bacterias en el agua que llega a nuestras casas ,ya sea porque las había en su origen o para evitar que proliferen en las tuberías de distribución. 

El cloro además de dar sabor al agua, produce algunos subproductos de la cloración por reacciones químicas con los materiales o restos orgánicos con los que entra en contacto en su transporte por la tuberías, entre ellos los trihalometanos como el cloroformo y el bromodicloroetano, que consumidos  durante largo tiempo pueden aumentar el riesgo de algunos tipos de cáncer, en concreto el de vejiga y en menor medida el de colon (2), aunque la magnitud de este efecto es mucho menor que el de la dieta y la predisposición genética. Hay que saber relativizar y no alarmarnos en exceso. El cloro residual parece tener una asociación menor con estos tipos de cánceres (2). 

Tras todo el proceso de depuración en el agua pueden quedar concentraciones muy pequeñas de algunos compuestos químico como pesticidas, microplásticos, metales pesados o subproductos de la degradación de impurezas por el cloro, siempre en niveles menores a los permitidos excepto para aquellos que puedan generarse o añadirse durante el transporte por las tuberías como los trihalometanos o sustancias provenientes de tuberías en mal estado. En cualquier caso, el impacto en la salud parece ser pequeño, aunque mejor si no están.

En muchas zonas costeras, el agua del grifo proviene de desalinizadoras, este agua es de mineralización débil y debería estar correctamente remineralizada para su consumo humano. Según el informe de la OMS (1), la remineralización se suele hacer con criterios de estabilidad para evitar la corrosión de las tuberías pero no con criterios de salud y por tanto no se remineraliza lo suficiente con calcio y magnesio.

Alternativas al agua del grifo

1. Agua mineral embotellada

Por un lado es el agua ideal que deberíamos beber, agua procedente de manantiales, con minerales y escasos residuos contaminantes, sin cloro y sin subproductos de coloración u otros residuos generados en la distribución. Pero no todos los manantiales tienen la misma calidad de agua.

El problema principal es el coste, muy superior al del agua del grifo, que generan una gran huella ecológica por la cantidad de residuos plásticos que conlleva, la sobreexplotación de los acuíferos y agotamiento de aguas subterráneas con el consiguiente efecto negativo sobre el ecosistema al que pertenece y la huella carbónica de su embotellado y distribución.

En general las botellas de agua son de PET que no contienen bisfenol A y es el plástico más seguro y más fácil de reciclar. Sin embargo no deben reutilizarse ni rellenarse con agua del grifo que pudiera desestabilizar el plástico y favorecer su degradación y paso al agua de sus componentes.

Las aguas de mineralización débil no son adecuadas para la salud si son bajas en calcio o magnesio como hemos visto al principio de la entrada. Sin embargo las que son bajas en sodio pueden ser beneficiosas por sus efectos sobre la tensión arterial, a nivel renal y cardiovascular.

Hoy en día con la creciente popularidad del agua embotellada se están explotando los manantiales y aguas subterráneas de donde proceden, algo que tiene efectos negativos sobre el ecosistema en muchas ocasiones, desecando zonas que dependen de ellos.

2. Agua filtrada por filtros de carbono activado

De todos los sistemas es que tiene una mejor relación coste efectividad y el que recomiendo. Elimina más del 95% de cloro, subproductos de cloración, metales pesados y pesticidas, también de los microplásticos. Dado que hablamos de filtrar agua que ya es potable y con mínimas concentraciones de la mayoría de estas sustancias, con un buen filtro de este tipo conseguimos un agua casi pura. Además no eliminan los minerales, tiene un ph más alcalino y las concentraciones de minerales del agua original, incluso aumentando las de potasio y magnesio en algunos filtros de carbón hechos con fibras vegetales.

Los filtros de carbón activado pueden ser de origen mineral o bien provenientes de residuos vegetales como la fibra y cáscara de coco o de huesos de frutas, mucho más adecuados pues se consiguen a través del reciclaje de residuos.

Desde mi punto de vista es el filtro recomendado para la mayoría de casas a las que llega agua potabilizada que llega al grifo con escasos residuos e impurezas. Son más baratos que los de ósmosis inversa y no derrochan agua, de 1 litro de agua sale 1 litro de agua.

Los hay de  diferentes tipos:
  1. De jarra: requieren cambios de filtros mensuales y generan más residuos con sus recambios que también son más caros. Se cambian cada mes o cada 150-300 litros. No me gustan pues el agua va a una jarra de plástico y los plásticos se van degradando con el uso.
  2. Los que se acoplan al grifo, hay que cambiar los cartuchos cada 3 meses o tras 1200 litros filtrados aproximadamente.
  3. Los de encimera o bajo encimera que se cambian cada 6-9-12 meses (hasta entre 1200 y 8000 litros) según calidad del mismo y la dureza del agua.
  4. Los que se sitúan en la toma general del agua y filtran el agua de toda la casa: tienen el problema de que pueden crecer bacterias en la tuberías si no se usan durante un tiempo o que si se producen residuos tras en filtrado en las tuberías en mal estado (ya sean de plástico o antiguas) estos pasaran al agua que bebamos.
A mayor duración menos cantidad de residuos se van a generar con los recambios y más económicos son aunque la inversión inicial sea más alta.

Los que llevan resinas de intercambio de iones aumentan la efectividad en el filtrado de metales pesados y otros químicos y son los más recomendables.

3. Agua filtrada por filtros de ósmosis inversa

Vendidos como los sistemas perfectos para consumir el agua más pura, estos filtros nos dan un agua prácticamente sin nada, solo H2O, sin tóxicos pero también sin minerales saludables. Además al tener varias fases, precisan de varios cartuchos filtrantes y sus coste y mantenimiento es mucho mayor, pudiendo dejar de ser económicamente rentables según el agua que consuma tu familia. Ocupan más espacio en casa, generan también más residuos y lo peor, desechando 3 de cada 4 litros de agua que consumimos para generarlos (o incluso más si no son de buena calidad). Por lo tanto y a pesar de que hoy en dia es lo que mas abunda, no los recomiendo para uso doméstico para consumo de agua habitual.

Desalinizadora de El Prat de LLobregat

4. Agua desalinizada

Imprescindible para zonas donde no hay ríos de los que sacar el agua para consumo como las islas, en el proceso de desalinización queda un agua de baja mineralización que debe ser remineralizada correctamente. Infórmate de la composición de minerales de tu zona si dependes de agua desalinizada ya que si vas a usar un filtro adicional de carbono activado para quitar el sabor, cloro y otros  residuos, el agua resultante tendrá la concentración de minerales del agua que salga de la plata desalinizadora.

5. Agua envasada purificada

Sueles ser agua del grifo tratada con ósmosis inversa y a veces además con ozono y ultravioleta para desinfectarla sin cloro. Tiene los mismos inconvenientes del agua de ósmosis inversa (falta de minerales y derroche de agua) y además los del agua embotellada (sobrecoste y residuos plásticos) aunque no afectan a las aguas subterráneas si no proceden de manantiales. No es adecuada para la salud en consumo habitual y genera multitud de residuos, por lo que no la recomiendo para uso habitual al menos en países desarrollados donde existen alternativas más saludables y con menos impacto ecológico. En España no he visto todavía pero en algunos países ya se vende agua de este tipo remineralizada con calcio y magnesio, de manera que sería mejor si cumple con los mínimos exigidos por el informe de la OMS.

6. Agua destilada

En algunos círculos alternativos se puso de moda beber agua destilada al considerarla algunos como el agua más pura. Seguramente con vínculos con empresas que comercializan aparatos de destilación de agua para consumo (que calientan el agua hasta evaporarla y luego la condensan por un circuito de enfriamiento hasta una jarra). Tiene los mismos inconvenientes del agua de ósmosis (no tiene minerales) y además incrementa mucho el consumo de energía eléctrica al depender de resistencias para generar calor durante las horas que dura el proceso de destilación. No es recomendable para consumo.

Conclusiones

  • El agua del grifo es agua potable que se puede consumir sin grandes riesgos para al salud, sin embargo en ella existen impurezas y cloro que puede ser eliminado con sencillos sistemas de filtrado.
  • El filtrado más recomendable para mejorar la calidad del agua del grifo en el domicilio es el de carbón activado (mejor si incorporan resinas de intercambio iónico) pues elimina entre el 90-95% de las mayorías de las pocas impurezas que quedan en el agua. Ademas es el que tiene un coste mas bajo y es el filtro que hemos puesto en casa.
  • Los sistemas de ósmosis inversas eliminan los minerales del agua y por ello no son adecuados desde el punto de vista de la salud si no se remineraliza después este agua correctamente, generan más residuos que los de carbón activado y derrochan parte del agua que utilizan. Además resultan más caros.

Referencias

  1. Nutrients in Drinking Water Water, Sanitation and Health Protection and the Human Environment World Health Organization Geneva. WHO Library Cataloguing-in-Publication Data. World Health Organization 2005  
  2. A. SÁNCHEZ ZAFRA Efectos de los trihalometanos sobre la salud Hig. Sanid. Ambient. 8: 280-290 (2008)

Comentarios

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...