Inteligencia emocional (I): La clave de la felicidad y del éxito (y la salud)

Intel · ligència emocional (I): La clau de la felicitat i de l'èxit

Elige ser feliz. Fuente communitymanagerslatam.com

La primera parte de las vacaciones la he dedicado a descasar en Ibiza, dormir, ir a la playa y hacer algo que tengo olvidado desde que escribo este blog, leer libros. Uno de los libros que estoy leyendo este verano es "Inteligencia Emocional" del psicólogo estadounidense Daniel Goleman (@DanielGolemanEI), imprescindible para todos los que queremos alcanzar un mayor grado de felicidad y serenidad en la vida. ¿Tan importante es la inteligencia emocional? ¿En que consiste? ¿Como podemos aprender a manejar nuestras emociones, aprovechar lo bueno y evitando vernos arrastrados por ellas? ¿Deberíamos aprender en las escuela más sobre ellas y menos de matemáticas, lengua, física o literatura?

Este post inaugura una serie de entradas dedicadas a la inteligencia emocional, sobre "como ser feliz" y a la vez "una persona de éxito" que, aunque parezca el titulo de libro de autoayuda, veremos que están muy relacionados. Toda la entrada está basada en la primera parte del libro del señor Goleman.

¿Quién es más inteligente, el listo o el tonto?

Durante años se ha considerado al coeficiente intelectual el indicador más fiable de las capacidades que tiene una persona para tener éxito en la edad adulta (mejores estudios, mejores trabajos, mayor éxito). A mayor puntuación, el niño era más listo, se le auguraba un futuro espléndido (si no se torcía por el camino) y además era un orgullo para sus padres. Hoy día sabemos que las puntuaciones en los test de coeficiente intelectual no se correlacionan con el nivel de éxito laboral alcanzado en la edad adulta (salario, productividad o escalafón profesional), ni tampoco con el de felicidad, satisfacción con amigos y familia o grado de realización alcanzada en la vida.... Pero, ¿cómo es posible si eran los más inteligentes de la clase, los que sacaron las mejores notas al final de curso y los que pudieron elegir la carrera que más les gustaban?

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El coeficiente intelectual, paradigma de la inteligencia de la psicología cognitiva

A partir de los años 60, la psicología se vio fuertemente influenciada por la  psicología cognitiva, la cual equiparaba la mente a un ordenador. Se centraba principalmente en los procesos cognitivos (flujo de información de los pensamientos, la memoria, la información de los sentidos...), dejando a un lado las emociones que no encajaban en los modelos de maquinas utilizados para explicar el funcionamiento de la psique humana. No se podían crear maquinas que sintiesen, pero si que pensasen, y como las emociones estorbaban, se las dejó a un lado pues, entre otras cosas, de se sabía poco de ellas. Este modelo imperante en los años 60 es uno de los responsable (hay más, más antiguos y filosóficos) de la supremacía de la razón sobre el corazón de las sociedades occidentales y del coeficiente intelectual sobre las habilidades emocionales. 


Las emociones condicionan las decisiones que tomamos en la vida

Con el avance en el conocimiento de las emociones, se ha visto que los ordenadores no eran capaces de representar correctamente el funcionamiento de la psique humana precisamente porque no eran capaces de sentir. "La fría lógica no sirve cuando se quiere encontrar una solución humana adecuada". Hoy sabemos que los sentimientos representan una parte muy importante de los procesos mentales y que nos ayudan en la toma de decisiones que hacemos en la vida (gustos, temores, envidias, esperanzas, enfados, motivaciones...), y por tanto, un buen uso o mal uso de ellas condicionan nuestras elecciones, nuestras actuaciones en cada momento clave de nuestra vida, decisiones que determinan como nos vaya en a lo largo de nuestra vida.

Además, saber manejar las emociones marcará la vivencia última de felicidad, satisfacción y bienestar que tengamos, hasta el punto de que ser felices puede ser absolutamente independiente de los que nos ocurra, si somos capaces de manejar nuestra mente y nuestras las emociones a nuestro favor. Podemos elegir ser felices.

Inteligencia emocional y los tipos de inteligencia

Ante la sorpresa y decepción de tal falta de correlación del coeficiente intelectual con el éxito y la felicidad, en las ultimas décadas del siglo pasado varias teorías han ampliado el concepto de inteligencia, incluyendo sobre todo aspectos emocionales y relacionales. La inteligencia lejos de ser única e intelectual, es múltiple y se extiende a aspectos emocionales y sociales. Gardner diferencia 7 tipos de inteligencia y algunos subtipos:
  1. Inteligencia académica verbal o lingüística
  2. Inteligencia académica logicomatemática
  3. Capacidad espacial (arquitectos y artistas)
  4. Capacidad kinestésica (deportistas, bailarines, fluidez corporal)
  5. Capacidades musicales (músicos)
  6. Inteligencia naturalista (ecologistas, biólogos)
  7. Las inteligencias personales:
    1. La Inteligencia interpersonal o interpsíquica (yo contigo): relacionada con el liderazgo, el establecimiento y mantenimiento de relaciones y amistades, la solución de conflictos, el análisis social, la empatía... "supone la capacidad de discernir y responder apropiadamente a los estados de ánimo, temperamentos, motivaciones y deseos de las demás personas". 
    2. La Inteligencia intrapersonal o intrapsíquica (yo con migo mismo):  Es la capacidad de establecer contacto con los propios sentimientos, identificarlos, separarlos y aprovechar este conocimiento para orientar nuestra conducta. Bien aprovechada genera la satisfacción interna que experimentamos cuando nuestra vida se haya en armonía con nuestros sentimientos. Una mala gestión produce infelicidad e insatisfacción continua. Es la más importante pues sin ella no acertaremos en elegir a la pareja adecuada, el trabajo adecuado, la casa adecuada etc etc....
Estos dos últimos tipos de inteligencia son los que llamamos inteligencias emocionales y sociales, ambas muy ligadas entre si.





    Cada uno de nosotros somos una mezcla de un cierto grado de inteligencias académicas y de inteligencia emocional. Existen personas muy inteligentes y poco emocionales, muy emocionales pero poco inteligentes y los que no son capaces de sentir sus emociones (alexitímicos),  pero como dice Goleman, "la inteligencia emocional aporta con mucha diferencia, las cualidades que nos hacen ser auténticos seres humanos".

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    Emociones inteligentes

    Salovey desarrolla más el concepto de inteligencias personales de Gardner y establece 5 competencias principales de las inteligencias personales, las cuales se correlacionan mucho más con el éxito y realización que alcanzan los niños a la edad adulta. Transcribo del libro:
    1. "El conocimiento de las propias emociones: La conciencia que tenemos de nosotros mismos y la capacidad de percibir las emociones en el mismo momento en que aparecen es lo más importante para empezar a controlar nuestra inteligencia emocional. En cambio la incapacidad de percibir nuestros verdaderos sentimientos nos deja a su merced, generalmente llevándonos a tomar malas decisiones o a reaccionar de forma inadecuada.
    2. La capacidad de controlar/modular las emociones (que no necesariamente reprimir): la conciencia de uno mismo nos permite controlar nuestros sentimientos y adecuarlos al momento en intensidad y cualidad.
    3. La capacidad de motivarse a uno mismo: el control de la vida emocional y su alineación con un objetivo es esencial para mantener la atención, motivación y creatividad en lo que hacemos en la vida. En este sentido, la capacidad de demorar la gratificación y controlar la impulsividad es esencial para conseguir logros a largo plazo.
    4. El reconocimiento de las emociones ajenas o empatía: Es imprescindible para el éxito social, la habilidad popular fundamental y el germen del altruismo, tan necesario para las sociedades sanas y para el desempeño de vocaciones como los sanitarios, la educación, la política o la dirección de empresas responsables.
    5. El control de las relaciones: se basa en la habilidad de relacionarnos adecuadamente con las emociones de los demás. De ello depende la popularidad, el liderazgo y la eficacia de las relaciones personales"

    Educa tu mente, adquiere conciencia. Fuente: todosomosuno.com.mx
    Practicar meditación incrementa la conciencia de nosotros mismo
    Y además, como vimos en la entrada sobre Psiconeuroinmunología y conexión cuerpo-mente, el correcto manejo de nuestras emociones y las técnicas de relajación/meditación aporta también salud física pues regula el funcionamiento del sistema nervioso, endocrino e inmunológico, y no solo mental.



    Meta cognición o conciencia de nuestros propios procesos mentales y emocionales

    El primer paso y probablemente el proceso más importante para poder ser emocionalmente inteligente es el desarrollo de la metacognición, vaya palabreja, pero es sencillo de entender, se trata de la toma de conciencia de los propios procesos mentales, qué siento, que pienso, como me hace sentir lo que pienso, donde tengo puesta mi mente en el futuro, pasado o estoy viviendo el presente.... Ser conscientes de todo esto nos permite diferenciar los pensamientos y emociones que nos ayudan, para potenciarlos, de os que no, para dejar de insistir en ellos.

    En cada uno de nosotros conviven varios espacios "mentales o psíquicos". La mente, las emociones, las sensaciones y la autoconciencia o conciencia de uno mismo. Se trata de ser capaces de distanciarnos de nuestras dos mentes (el pensamiento y las emociones) e ir creando un tercer espacio de auto-observación, de conciencia de uno mismo, de observador, que es capaz de ver con distancia lo que ocurre en nuestra mente y de detectar las emociones que está sintiendo sin verse arrastrado por ellas, para modularlas y adecuarlas a la situación, precisamente a través de nuestra mente. Es como un círculo vicioso que hay que invertir y a lo que nos va a ayudar mucho practicar técnicas como la meditación o el mindfulness.

    Al principio requiere un entrenamiento continuo, aunque si se aprende desde pequeño se podría hacer con la misma naturalidad con las que hacemos otras cosas. "La autoconciencia o la conciencia de uno mismo es la piedra angular de la felicidad", pero esto será parte de otras entradas sobre inteligencia emocional. Mientras tanto, os dejo un adelanto en este vídeo del programa de Redes "Aprender a gestionar las emociones", en el que aparecen entre otros científicos, Daniel Goleman casi 20 años después de publicar su libro, hablando precisamente de la importancia de la meditación / contemplación de la mente, para el control de las emociones, y de como la educación emocional empieza ya dentro del vientre materno, durante el embarazo. Dura 25 minutos, no os lo perdáis!


    ¿Tengo inteligencia emocional?

    Es sencillo, si te ves frecuentemente desbordado por preocupaciones, ansiedades y angustias, te cuesta deshacerte de un enfado, andas siempre rumiando preocupaciones, te sientes desdichado, deprimido o siempre temeroso, si crees que todo el mundo está en contra tuya, que tienes mala suerte y todo te sale mal, si te cuesta mantener relaciones estables, trabajos duraderos, relacionarte con compañeros o con los jefes, si no sabes reconocer tus emociones, expresarlas o crees que nunca sientes nada (esos que piensan que nunca les pasa nada) probablemente andes un poco cojo y tengas que trabajarte tu inteligencia emocional. Iremos viendo todos estos temas en futuras entradas.

    Fuente sentirypensar


    Conclusiones emocionalmente inteligentes

    En definitiva, en el mejor de los casos el coeficiente intelectual solo aporta el 20% de los factores determinantes del éxito. El resto depende de habilidades de la inteligencia emocional y social como son: 
    • la capacidad de regular nuestros propios estados emocionales / anímicos.
    • de evitar que la angustia interfiera con nuestras facultades racionales / pensamiento lógico.
    • de la capacidad de motivarnos a nosotros mismos y
    • de perseverar en el empeño a pesar de las frustraciones
    • de controlar los impulsos y
    • poder diferir las gratificaciones
    • y por último de la capacidad de empatizar y confiar en los demás.

    Como dice el señor Goleman "Si nos tomamos la molestia de educar a nuestros hijos, pueden aprender las habilidades emocionales fundamentales desde pequeños. Pero incluso de adultos, la habilidades emocionales se pueden aprender", no es ninguna justificación decir "yo es que soy así, no puedo cambiar". Esto es sólo una excusa más para eludir nuestra responsabilidad con nuestros actos y con nuestra vida, que además impide el cambio y perpetua el malestar, en una especie de auto sabotaje a nosotros mismos que perpetúa nuestro sufrimiento.


    Más recursos sobre inteligencia emocional

    Además de recomendaros el libro "Inteligencia Emocional", la Comunidad de Madrid edita una excelente guía para padres titulada "Inteligencia Emocional: el secreto para una familia feliz", que podéis descargarla en pdf en este enlace. Muy recomendable.

    Otro documento interesante para padres lo publica la ONG Save The Children bajo el título "¿Quién te quiere a ti? Guia para padres. Como educar en positivo". Lo podéis consultar en este otro enlace. Gracias a @LaFactCuidando por el enlace.

    Desde hoy tenéis disponibles en la página de consejos del blog, dos documentos de consejos para personas con ansiedad y crisis de ansiedad, otro de autoayuda para personas con depresión, que también sirve para otros malestares cotidianos. También el enlace a la hoja de consejos Ser feliz - Serenidad de la CAMFIC.

    Otros documentos del blog relacionados: Consejos para familiares en duelo, técnicas y consejos para el inmsoniotécnica de relajación consejos para cuidadores de personas dependientes.


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    Referencias

    • Toda la entrada está extraida del libro Inteligencia Emocional. Daniel Goleman. Entrada extraída y resumida de capítulos 1-3.
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