Limitar el tráfico en las ciudades en episodios de alta contaminación es una medida de salud pública, no ideológica. Protejamos la salud de las personas

Protocolo de medidas para episodios de alta contaminación
Ayuntamiento de Madrid

En los últimos días asistimos a limitaciones en el tráfico en Madrid y a alertas sobre alta contaminación en otras ciudades como Barcelona. Hoy mientras veía el telediario escuchaba con cierto estupor (aunque he de reconocer que sin demasiada sorpresa) las declaraciones irresponsables de dirigentes políticos de Madrid y alguno también de ámbito más estatal que tildaban la medida de la limitación del tráfico de ideológica (de esos rojillos ecologistas de Ahora Madrid, la Señora Carmena y la Colau).

Y digo irresponsable porque un representante político debe velar por el bienestar de los ciudadanos a los que representa, empezando por lo más importante, que es el derecho a la salud y sanidad, el derecho a una vivienda y a un trabajo digno (y con salarios dignos) y el derecho a la educación.

Pues bien, tal es el nivel de algunos de estos políticos que todavía no se han enterado que los límites de contaminantes no los establece Manuela Carmena y su equipo, tampoco la señora Ada Colau o los dirigentes de EQUO, ni si quiera Greenpeace o Ecologistas en acción, sino un organismo que se llama la OMS (la Organización mundial de la salud, por si a alguien le quedaba alguna duda), que tras analizar múltiples estudios establece unos límites para proteger la salud de las personas, que recomienda cumplir a todos los estados y que ya repasamos en esta otra entrada largamente. Límites que normativas como la europea han descafeinado para que sean mayores a los que recomienda la OMS, pero que al menos en Barcelona donde el ayuntamiento se toma muy en serio la salud de sus ciudadanos el nuevo gobierno ha establecido los límites originales que realmente nos protegen.


Más mortalidad, más ingresos, más patologías los días de alta contaminación

Superar estos límites tiene efectos sobre la salud a largo plazo, como el aumento del riesgo de cáncer de pulmón o vejiga, bronquitis crónica, asma y otras enfermedades. Pero además también tienen efectos a corto plazo agudos durante el episodio de alta contaminación, ya que  incrementan el número de ingresos por patología respiratoria y cardiaca aguda, incrementa el numero de bronquitis agudas, agudizaciones de enfermedades crónicas como el asma o la enfermedades pulmonar obstructva crónica y el número de fallecidos durante el tiempo que los niveles de contaminación permanecen elevados por encima de estos umbrales. Incluso se desaconseja practicar deporte al aire libre durante estos días y digo ya que por algo será, no por fastidiar a los ciudadanos.
Quizás a estas personas que se atreven a dar su opinión y agitar el estado de ánimo de los ciudadanos ya molestos por las incomodidades que suponen estas restricciones del tráfico para mitigar la contaminación no tengan asma, ni padezcan de EPOC, quizás no tengan hijos pequeños que desarrollarán peor su sistema respiratorio o su sistema nervioso que los que viven en áreas menos contaminadas, quizás no tengan algún familiar que fallezca por culpa del elevado nivel de contaminación. Quizás solo piensan que no podrán usar su Audi y aparcar allí donde les plazca, o que tendrán que ir más despacio por las rondas para llegar a la ciudad, quizás tengan que usar... o no! El transporte público como la mayoría de los ciudadanos de Madrid para sus desplazamientos. Y quizás todavía no se hayan dado cuenta de que ésto también es para su beneficio.

Limitar el uso de vehículos contaminantes en la ciudades durante episodios de contaminación no es una medida ideológica sino de salud pública y de compromiso con la salud y el bienestar de las personas, algo que resulta raro que un equipo de gobierno haga acostumbrados como estamos a la prevaricación, la corrupción y el "campi qui pugui". Solo hay que mirar más arriba de España, diferentes ciudades con diferentes gobernantes de diferentes partidos políticos más a la derecha o a la izquierda, llevan años poniendo en práctica estas medidas en Londres, París, Roma y otras grandes ciudades europeas.

Tomar este tipo de medidas es incómodo para el ciudadano, quizás no sea beneficioso para el comercio (o si depende como se mire), seguro que necesitamos un mejor transporte publico para compensarlo, o ayudas a la compra de coches eléctricos para modernizar el parque de automóviles, pero por encima de todo está la salud de las personas. Tengamos un poco de paciencia, utilicemos el transporte público, salimos un poco antes de casa estos días, compartamos el coche, hagamos uso de la bicicleta y el que se lo pueda permitir que vaya jubilando su coche antiguo y cambie a vehículos eléctricos no contaminantes.

Profesionales de la salud a favor de los protocolos de contaminación

La mayoría de profesionales de la salud y las agencias de salud publica de las comunidades autónomas aplaudimos el valor de los ayuntamiento de Barcelona y Madrid por adoptar los nuevos protocolos de actuación en episodios de contaminación, que verdaderamente velan por la salud de los ciudadanos.

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