miércoles, 12 de agosto de 2015

Alergias e intolerancias a alimentos, proteínas alergénicas y autoinmunidad. ¿qué son y qué podemos esperar? Dietas milagrosas (2)

Proteïnes al·lergèniques, al·lèrgies i intoleràncies a aliments i autoimmunitat. ¿Que Podem esperar? Dietes miraculoses (2)



Las molestias digestivas recurrentes o más o menos crónicas y las reacciones alérgicas cutáneas son motivos frecuentes de consulta tanto a los médicos de familia como a las urgencias. Muchas personas piensan que son debidas a alergias alimentos y acuden a pedir pruebas que analicen todo lo que les sienta mal de la dieta, algo hoy en día imposible para la mayoría de alimentos a pesar de los anuncios en laboratorios y farmacias. Algunas personas, libros, modas y terapeutas echan la culpa de casi todos los males a determinados alimentos como la leche y el gluten, que acaban siendo "sospechosos habituales" en la población, de producir obesidad, alergias de todo tipo, eczemas, enfermedades autoinmunes y por supuesto enfermedades digestivas, por lo que aconsejan quitarlos de la dieta a todas las personas. En algunos casos será así, pero en la gran mayoría no.


En la sabiduría popular, y también entre nosotros los sanitarios, a veces nos liamos entre alergias, intolerancias e hipersensibilidades y hablamos de ellas indistintamente como si fueran más o menos lo mismo, cuando no lo son. Después de revisar conceptos generales sobre dietas y recomendaciones milagrosas en la primera parte de esta entrada y las precauciones que debemos tener con estas modas, nos centraremos en analizar qué son las alergias e intolerancias a los alimentos y si existe alguna relación con síntomas más allá del sistema digestivo y con enfermedades autoinmunes. Dejaremos a un lado por el momento las múltiples dietas para adelgazar.

Algunos alergenos frecuentes. Fuente 

Y para ello empezaremos hablando de dos conceptos generales que tienen algo de verdad entre toda la paja y desinformación de los libros y mitos sobre alimentos, las proteínas alergénicas y la permeabilidad intestinal aumentada, y analizaremos en otras dos entradas los más polémicos, los cereales con gluten y la leche.

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Proteínas alimentarias alergénicas

Existen en nuestra dieta alimentos cuyas proteínas tienen mayor probabilidad de ser reconocidas como extrañas, y que el sistema inmunitario que nos defiende de lo extraño reaccione contra ellas produciendo alergias y en algunos casos reacciones autoinmunitarias. Entre estas proteínas están las proteínas de la leche no humana, el gluten (y otras proteínas de los cereales con y sin gluten), el huevo, la proteína de la soja, los frutos secos, el pescado, el marisco (sobre todo la gamba) y algunas frutas especialmente el melocotón.

Suelen ser proteínas con funciones defensivas para los frutos o las plantas, como las polaminas y profilinas, o bien con funciones de reserva, y la mayoría de ellas (no todas pues algunas son muy labiales y solo afectan a la boca) resistentes al pH del estómago, a las enzimas digestivas o a la acción de calor.

Algunas de estas proteínas están muy extendidas en el reino vegetal y se presentan a la vez en varios alimentos, pudiendo comportarse como pan-alergenos y ocasionando alergias  a múltiples alimentos (1). Alimentos que parecerían no estar relacionados, como frutas, cereales, verduras y frutos secos, pólenes y látex, pero que en realidad si lo están, debido a que comparten proteínas del tipo LTP (Proteinas transportadoras de lípidos) o presentan reactividad cruzada entre ellas.


Alergias a alimentos vegetales. Fuente Fundacion Sant Pere Claver



¿Cómo de frecuentes son estas alergias en la población?

Ya sabéis que a mi me gusta relativizar las enfermedades para ver la "gravedad real de su magnitud" y tranquilizar a la gente. Pues bien, estas situaciones son poco frecuentes en la población general (sobre todo si tomamos los datos de alimentos aislados), pero despiertan mucho interés y alerta entre la gente. Algunos datos:
  • Se estima que alrededor del 10% de la población presenta algún tipo de reacción de hipersensibilidad mediada por el sistema inmunológico a algún alimento (2). Por desgracia, van en aumento año tras año. Si te interesa saber por qué visita esta otra entrada.
  • Su frecuencia varía dependiendo del tipo de alimento que analicemos, siendo las más frecuentes la leche y el huevo, y después según el área geográfica que se analice y sus hábitos alimenticios, los cacahuetes, el pescado o en España el melocotón (2). 
  • Las alergias a alimentos son más frecuentes en niños, pues la leche y el huevo (las más frecuentes) se acaban tolerando al final de la infancia en el 80% de los casos, mientras que con la edad van aumentando las alergias a vegetales que son más frecuentes en los adultos y más persistentes (3) (cereales, frutas, frutos secos...). 
  • Si incluimos la enfermedad celiaca, la alergia al trigo y la hipersensibilidad al gluten no celiaca, los cereales con gluten y sobre todo el trigo, podrían los responsables más frecuentes de hipersensibilidad alérgica a lo largo de toda la vida.
La alergia al melocotón es la alergia a frutas más frecuente en España.
A veces tiene reactividad cruzada con otras rosáceas como la manzana, las ciruelas, las cerezas o los albaricoques.
Fuente imagen


Aunque saber los datos exactos es un poco difícil debido a, como veremos más adelante, las dificultades del diagnóstico preciso y objetivo de algunas de ellas, os pongo un par de ejemplos:
  • La alergia a las proteínas de la leche de vaca, aunque se sospeche en entre 1-17,5% en los niños preescolares y 1-4% en adultos, sólo se confirma con pruebas de provocación (gold standar) en el 0,5-2% de los preescolares y en menos del 0,5% de los adultos (1 de cada 200 adultos). (2). 
  • Respecto a la enfermedad celiaca su prevalencia es aproximadamente del 1% de la población aunque podría llegar al 2% (entre 1 y 2 de cada 100 personas) debido al infradiagnóstico que hay de los casos poco sintomáticos y extradigestivos en los adultos (4).

Con estas prevalencias, ¿está justificada la retirada de la leche y el gluten a toda la población? Es bastante evidente que no, pero volveremos a ello en las entradas específicas sobre estos alimentos, pues esta frase requiere muchos matices. Los médicos de familia deberíamos sospechar con más frecuencia la existencia de hipersensibilidad alérgica sobre todo al gluten, y en menor medida a la leche, de lo que lo hacemos hoy en día, especialmente en determinados enfermos y ante determinados síntomas crónicos. Es posible que existan subgrupos de población que por sus patologías o síntomas puedan beneficiarse de ello, al menos como prueba diagnóstica de retirada y reintroducción/provocación pero eso lo veremos en futuras entradas.

Quedaros con una idea, a la mayoría de las personas no nos afectan estas proteínas, las digerimos y toleramos bien sin que nos causen problemas. Sólo algunas personas presentarán algún tipo de hipersensibilidad alimentaria y precisarán su retirada temporal o permanente según el tipo.


Tipos de hipersensibilidad alimentaria: alergias y no alergias ó intolerancias

Frecuentemente nos liamos al hablar de estos términos, igual que con el amor y el sexo, ¿por qué le llaman alergias cuando quieren decir intolerancia (y viceversa)? Pues vamos a aclararlo para que nos centremos todos (yo el primero).

La European Academy of Allergy and Clinical Immunology (EAACI)) establece estas definiciones sobre alergias e intolerancias con el fin de unificar criterios y definiciones basadas en los mecanismos que inician y median la respuesta a los alimentos (2):

Fuente: Alergia a proteínas de leche de vaca. 
Pediatría Integral. Programa de Formación Continuada de Pediatría extrahospitalaria de la SEPEAP


Hipersensibilidad alimentaria

Nos referiremos a "cualquier tipo de síntoma y/o signo reproducible e iniciado tras la exposición a un alimento definido y a una dosis tolerada por sujetos normales". Estas pueden ser alérgicas o no alérgicas, en cuyo caso las podremos llamarlas también intolerancias.

Alergia alimentaria: es una reacción de hipersensibilidad con mecanismo inmunológico demostrado o muy probable. Pueden ser de dos tipos:
  • Alergia alimentaria mediada por IgE: se trata de reacciones agudas que se dan entre minutos y 2 horas desde la ingesta del alimento. Producen sobre todo erupciónes cutáneas urticariforme (ronchas), crisis de broncoespamo (crisis de asma), diarrea aguda y dolor abdominal, angioedema (hinchazón de labios, lengua, garganta o párpados) y en casos más graves shock anafilactico e incluso la muerte. Son las típicas de los alimentos como los frutos secos, el pescado y algunas frutas como el melocotón o las LTP, y comparten mecanismo con las alergias a los ácaros o los pólenes. Se detectan mediante pruebas cutáneas y analíticas de sangre para medir IgE específica. No ocasionan síntomas digestivos crónicos como muchas personas creen (gases, malas digestiones, hinchazón abdominal etc etc...) aunque si se toma el alimento de forma continuada si pueden dar brotes agudos recurrentes que simulen síntomas crónicos. Pueden dar síntomas digestivos o extradigestivos (sobre todo en la piel y mucosas).
  • Alergia alimentaria no mediada por IgE: son reacciones  inmunitarais tardías que se producen entre 2 horas y varios días después de la ingesta del alimento, por ejemplo la enfermedad celiaca, la hipersensibilidad gluten no celiaca, la dermatitis atópica asociada a leche de vaca o las enterocolitis, proctitis y enteropatías por proteínas de la dieta. Estas últimas se dan sobre todo en niños muy pequeños en los primeros meses de vida y pueden darse por leche y soja en lactantes, pero también por arroz, cereales, pollo, clara de huevo, cacahuetes, pescado, marisco y frutas en niños más mayores (dependerá del tipo de alimentación, pues probablemente el paciente alérgico acabará desarrollando alergia a algún alimento debido a otros factores de los que dependen las alergias.  Representan un reto para los médicos y pacientes pues con mucha frecuencia producen pocos síntomas y estos pueden ser digestivos o extradigestivos. Tanto el retardo existente entre la ingesta y la aparición de los síntomas, como su variedad, dificultan su relación causal y diagnostico. Muy pocas disponen de test específicos para su diagnóstico, como la enfermedad celiaca, pero la mayoría en cambio no, por lo que hoy por hoy la mayoría sólo podemos detectarlos con pruebas de retirada para ver si los síntomas desaparecen, y reintroducción que confirmen la reaparición de los síntomas. Si no reaparece se considera que el alimento no es responsable.
    • Dentro de estas alergias no mediadas por IgE encontramos un grupo de alergias intermedias o eosinofílicas que son muy infrecuentes, y producen cuadros con infiltrados eosinófilos en el tubo digestivo, como la esofagitis, gastroenteritis o la colitis eosinofílica, si bien no queda claro su relación con los alimentos pues muchos de estos cuadros no mejoran con la retirada de alimentos (más información en este enlace).
    • También se encuentra con frecuencia infiltrados linfocitarios inespecíficos en las paredes digestivas, que algunos grupos de investigadores relacionan con sensibilidad retarda a alguna proteína alimentaria (sobre todo se está hablando en el caso de la intolerancia al gluten no celiaca)(6), pero que hoy en día se consideran inespecíficas, pues no aparecen siempre y se trata de una asociación que no tiene por qué ser casual.
    • Existen otras patologías que en ocasiones se atribuyen a hipersensibilidad alergica no mediada por IgE como son el cólico infantil, el reflujo gastroesofágico o el estreñimientoasociadas a reacciones principalmente a la leche de vaca. Una prueba de eliminación y provocación estaría justificada en los casos persistentes o resistentes a los tratamientos y medidas habituales, sin olvidar otras causas de estas patologías como la mala dieta, los hábitos tóxicos (alcohol, tabaco o exceso de café), la falta de fibra en la dieta, los problemas afectivos y familiares o el estrés, y que en la mayoría de los casos no están producidos por alimentos.
Mecanismo de sensibilización a alergenos mediado por IgE. Fuente imagen mimenusinleche.com



Hipersensibilidad alimentaria no alérgica: cuando la reacción no está producida por mecanismos inmunológicos. En estos casos pueden deberse a:
  • Procesos digestivo-metabólicos como falta de enzimas digestivas. Normalmente los  llamados intolerancias. Son ejemplos la intolerancia a la lactosa, intolerancia a los FODMAPs, intolerancia al azucar, a la fructosa, a las grasas... Producen sólo síntomas digestivos sin estar asociados a reacciones a distancia. Muchas veces se toleran bien dosis pequeñas de estos alimentos.
  • Respuestas farmacológicas y enzimáticas de alguno de sus componentes (diarreas o taquicardia por la cafeína del café, urticaria por antiinflamatorios no esteroideos, angioedema por IECAs etc..
  • Efecto tóxico de un alimento
  • Otroscomo respuestas idiosincrásicas a aditivos (sulfitos, emulsionantes, edulcorantes y otros aditivos....) u otros componentes de la dieta de mecanismos aún desconocidos, pero que seguramente podrían enmarcarse en alguno de los anteriores.


    Síntomas que nos pueden hacer sospechar de alergias a alimentos

    Los síntomas de alergias mediadas por IgE suelen ser bastante evidentes e incluyen erupciónes cutáneas urticariformes (ronchas), crisis de broncoespamo (crisis de asma), diarrea aguda y dolor abdominal, síndrome oral o angioedema (hinchazón de labios, lengua, garganta o párpados), rinitis y en los casos más graves shock anafiláctico e incluso la muerte

    Pero las reacciones alérgicas tardías no mediadas por IgE pueden ocasionar síntomas digestivos y extradigestivos muy variados que pueden pasar fácilmente desapercibidos. Son mucho más frecuentes en lactantes y niños pequeños y suelen ser transitorias, pero no hemos de olvidar que también pueden estar ocurriendo en adultos o se nos pueden haber pasado por alto durante años. A modo de ejemplo os dejo estas dos tablas, la primera sobre síntomas de alergia a las proteínas de la leche de vaca en niños, y la segunda sobre síntomas que nos han de hacer sospechar una enfermedad celiaca de presentación poco sintomática. Como veréis los síntomas son muy frecuentes en gran parte de la población, y aunque en la mayoría de los casos no existirá alergia a estos alimentos ni mejorarán con su retirada, hay que estar alerta para pensar en ellos.


    Diferentes formas de presentación de la alergia a las proteinas de la leche de vaca en niños
    Diferentes signos y síntomas con los que puede presentarse la enfermedad celiaca en diferentes etapas de la vida
    Fuente: Diagnóstico precoz de la enfermedad celíaca. Ministerio Sanidad y Servicios Sociales España.

    Podéis leer más información sobre alergias alimentarias no mediadas por IgE en estos enlaces:


    Test de alergias e intolerancias alimentarias

    La inmunología es una rama de la medicina que es muy joven y compleja, pero los conocimientos en ella avanzan de forma continuada. Hoy en día sólo disponemos de test validados, avalados científicamente y fiables para diagnosticar las siguientes reacciones de hipersensibilidad:
    • Alergias alimentarias mediadas por IgE: Los test son muy sensibles y específicos (aunque no al 100%) ya sea mediante sangre o test cutáneos. Han de confirmarse con la clínica del paciente pues a veces dan positivo pero el paciente tiene tolerancia a estos alimentos y no hay que retirarlos.
    • La determinación de IgA o IgG anti-transglutaminasa para el diagnostico de la enfermedad celiaca y los antigliadina (menos especificos).
    • Algunas pruebas especificas para las hipersensibilidades no alérgicas como la intolerancia a la lactosa, pero no al resto de alimentos.
    En el mercado existen varios test de venta en farmacias y laboratorios de análisis que supuestamente miden "intolerancias alimentarias", y que intentan detectar reacciones alérgicas tardías no mediadas por IgE. Estos test se crearon en los años 90 para intentar detectar estas reacciones  midiendo generalmente inmunoglobulinas del grupo G contra alimentos. Pero sus resultados no se correlacionan bien con la prueba de referencia (Glod standard) que es la prueba de retirada y provocación, por ello casi ningún alergólogo los recomienda. Eso sí, suponen un mercado muy apetitoso para la venta de test diagnósticos, y más con la aparición de chips, kits individuales y pruebas automatizadas que han reducido mucho los costes y las han popularizado como solución milagrosa para casi todo. Hoy en día no se sabe interpretar bien sus resultados, y seguir las recomendaciones de retirar todos los alimentos que dan positivo puede complicar mucho la alimentación de una persona sin conseguir beneficios clínicamente relevantes.

    Publicidad sobre test de intolerancias a alimentos


    Es más, niveles altos para un alimento de  un tipo de IgG, en concreto la IgG4 lo que está demostrando es una tolerancia a este alimento en vez de un intolerancia, y sirve de marcador de que una alergia mediada por IgE ha desaparecido por el efecto de la vacuna o de forma espontánea. Además muchas de estas alergias no mediadas por IgE se piensa que ni siquiera están mediadas por la inmunidad adaptativa o adquirida que genera anticuerpos, si no por la inmunidad innata no específica (6), lo cual dificulta aún más su diagnostico mediante pruebas de laboratorio.

    Existen pruebas de inmunidad celular retardada que se correlacionan mucho mejor con las alergias alimentarias tardías no mediadas por IgE, como los Test de transformación linfocitaria (TTL) pero que se usan muy poco y solo a nivel hospitalario dada su complejidad de realización y coste y que no están automatizados.

    Podeis leer una entrada compuestísima y de excelente calidad que responde a todas estas dudas sobre test de alergias e intolerancias a alimentos en "Lo Intolerable de las intolerancias" del blog No sin mi alergia escrito por la Dra Pilar Cots, especialista en Alergólogía. Os recomiendo también todo su blog, es muy bueno.

    También una serie de entradas sobre los mismos el el blog de Juan Revenga "El nutricionista de la general" en este enlace donde se recogen los posicionamientos de diferentes sociedades de alergología. Análisis de intolerancias alimentarias “de bolsillo”, otro test intolerable

    Y más información sobre las pruebas de alergias existentes en el capítulo "Los análisis de sangre para el estudio de la alergia" del "Libro de las enfermedades alérgicas " de la fundación BBVA.

    Por último información sobre pruebas de alergia de valor incierto o no comprobado en el capítulo "Pruebas diagnósticas de valor incierto o no comprobado" del mismo libro



    Ilustración Prick test. Fuente: allergychef.es

    ¿Qué podemos esperar del futuro?

    Por suerte los investigadores siguen en sus tareas, y seguramente con el tiempo mejoraremos en el conocimiento de las reacciones alergicas a alimentos no mediadas por IgE, apareciendo nuevos test y pruebas que las evalúen más adecuadamente y clarificando el significado real de los anticuerpos IgG contra los alimentos.

    Personalmente, y esto que digo se mueve en el terreno de las hipótesis, pienso que es posible que aunque hoy creamos que estos anticuerpos IgG (o bien otros del tipo IgA) no se correlacionan con patologías, en el futuro detectemos que algunos de ellos sí, y que encontremos que algunas enfermedades que hoy en día consideramos como de origen desconocido o resultados de anatomía patológica digestiva inespecíficas, estén ocasionadas por alergias retardadas a algunas de estas proteínas.

    Por ejemplo se está planteando que en pacientes no celiacos (transglutaminasa negativos y biopsias negativos) que presentan hipersensibilidad al trigo no celiaca, la presencia de anticuerpos IgG antigliadina sean un marcador de dicha hipersensibilidad (6), muchos de ellos presentan infiltrados linfocitarios inespecíficos y no cumplen criterios de enfermedad celiaca, pero la inflamación está ahí sin que sepamos aun su significado patológico. Pero para ello hay que seguir investigando para ofrecer a la población, pruebas, test e información contrastadas y no solo hipótesis no validadas. Hoy en día no hay evidencias de que los cereales, la leche, la soja y otras las legumbres, los frutos secos u otras proteínas vegetales antigénicas sean las causantes de enfermedades autoinmunes y multitud de síntomas crónicos físicos y mentales, como algunos libros o vendedores de tests intentan convencer., y además habría que ir más allá  de los alimentos y preguntarse ¿por qué la gente cada vez se está haciendo más intolerante y alérgica?

    Alergia o no alergia. Fuente ilustración AEPED

    Soy alérgico o no soy alérgico. Cofactores de reacciones alergicas: ejercicio, antiinflamatorios, alcohol y estrés.

    Para complicar la cosa todavía más, se sabe que en ocasiones una persona genera una reacción alergia a un alimento de forma puntual debido a que entre 2 horas antes y 4 horas después de la ingesta del alimento, la persona hace un ejercicio intenso, toma un antiinflamatorio (AINE), el alcohol, una situación de estrés emocional significativo (una mala noticia, un enfado, un contratiempo) o la menstruación, de manera que se cataloga a la persona de alérgica a un AINE, cuando en realidad está sensibilizada a un alimento de manera pseudotolerante, y es la mezcla del alimento con el cofactor lo que la desencadena. De esta manera, a lo mejor tenemos pruebas alergias positivas pero toleramos determinadas cantidades de un alimento o nos produce sintomas leves, siempre que lo tomemos separado de algunos medicamentos, el alcohol, evitemos el ejercicio físico intenso, el estrés emocional o tomemos cantidades pequeñas del mismo, pero en cambio reaccionamos o lo hacemos de forma mucho más intensa cuando no tomamos estas precauciones....  Eso sí, si has tenido reacciones anafilacticas graves, no te la juegues, evitalos siempre!

    Otros estudios han puesto de manifiesto la existencia de otros cofactores a tener en cuenta como son el estrés, el cansancio, la menstruación y algunas enfermedades.

    Por ejemplo, la alergia mediada por IgE a la proteina ω-5-gliadina del gluten es una de las que más se relaciona con la anafilaxia por ejercicio (3), y su aparición o no, puede depender de la cantidad de cereal consumida y de la intensidad del ejercicio realizado.

    En un pequeño estudio del Hospital Vall d'Hebron (10) encontraron que la mayoría de las veces que había implicado un cofactor en una reacción alergica alimentaria tipo IgE, se debía sensibilidad a la proteina LTP Pru p 3, una de las LTP más habituales, que se encuentra en las frutas del grupo de las rosáceas, como el melocotón o la manzana y que tienen reactividad cruzada con algunos pólenes y semillas


    Protocolo estudio 

    Después de haber visto todo esto nos queda el resumen a efectos prácticos. Aquí la implicación y observación del paciente es básica. Tendremos que preguntarnos:
    • ¿Los síntomas aparecen a los pocos minutos y máximo 2 horas de la toma de un alimento concreto de forma repetida? Sospechar alergia alimentaria mediada por IgE, pedir pruebas especificas del alimento en sangre y/o cutáneas... !no se puede mirar a todo!.
      • Existen falsos positivos por tolerancia por lo que los resultados han de compararse con la clínica del paciente y si es posible y seguro, confirmar con pruebas de provocación si hay dudas.
      • Si existen síntomas de alergia ante múltiples alimentos sospechar alergias a las LTP y pedir pruebas específicas.
    • ¿Los síntomas aparecen de forma repetida más de 2 horas o varios días después de la toma de una alimento específico o no se detecta relación temporal debido a la alta frecuencia de consumo? Sospechar alergia no mediada por IgE. Probar retirada específica por grupos de alimentos o alimento individual:
      • Si no hay mejoría, es muy improbable que ese alimento te esté produciendo una alergia
      • Si hay mejoría o desaparición de los síntomas, realizar prueba de provocación para confirmar que los síntomas reaparecen. 
        • Si los síntomas no vuelven es improbable que se trate de una alergia. Podemos haber mejorado por placebo o casualidad.
        • Si los síntomas vuelven, es muy probable que existe una hipersensibilidad alergica tardía y habrá que evitar el alimento. No tenemos pruebas fiables disponibles para detectarlas pero se puede descartar la alergia IgE con pruebas de sangre.
    • Si sospecha del trigo o gluten hacer estudio de enfermedad enfermedad celiaca y alergia al trigo IgE.
    • Si se sospecha de la leche hacer estudio de intolerancia a la lactosa.
    • Si los síntomas son sólo digestivos, sospechar intolerancia (hipersensibilidad no alergica). Si son digestivos y extradigestivos sospechar de alergia imunomediada.



    Autoinmunidad y alergias a alimentos

    Este otro tema que daría solo para una entrada específica, por lo que lo dejaremos para otra ocasión y os hago solo una introducción. La idea de que los alimentos puedan estar implicados en las enfermedades autoinmunes viene de que las personas celiacas tienen una mayor predisposición a padecer otras enfermedades autoinmunes como la diabetes mellitus tipo I, la tiroiditis autoinmune, la alopecia areata y otras. Algunas de estas enfermedades mejoran tras la retirada del gluten en estos pacientes celiacos, pero no en los enfermos que no son celiacos.

    Las personas afectas de estas enfermedades autinmunes tienen un riesgo mayor de tener enfermedad celiaca que la población general (entre el 2 y el 6% frente al 1-2%, principalmente diabetes tipo 1 y tiroiditis autoinmune), pero aún así la mayoría no la van a tener. Por el momento no se ha encontrado relación de causa efecto  directa entre el gluten y estas patologías.

    Por todos estos motivo se está extendiendo la idea de que el gluten mejora todas las enfermedades autoinmunes, cuando los estudios que hay, sólo aportan datos positivos en enfermedades autoinmunes de personas que a al vez son celiacas (y no en todos los casos). Por ello en todas las personas que desarrollen una enfermedad autoinmune es obligado descartarse la existencia de enfermedad celiaca ya que pueden beneficiarse de la retirada del gluten de la dieta, incluso si no son celiacos pero presentan hipersensiblidad al gluten no celiaca, como veremos en otro momento.

    Como la entrada se ha alargado, y ya me voy de vacaciones, la segunda parte la dejo para septiembre, así como la respuesta a vuestras dudas y comentarios, que tendrán que esperar hasta el mes que viene. Pero es muy interesante y va ligada al tema de las proteínas alergénicas y las enfermedades autoinmunes que acabamos de comentar y que explicaré más a fondo. Será la ultima entrada general antes de entrar en materia con el gluten y la leche que sé que os interesa a muchos.

    Fuente

    Conclusiones

    • Cualquier reacción a un alimento se llama hipersensibilidad alimentaria. Éstas pueden ser alérgicas o no alérgicas. Las no alergicas pueden llamarse también intolerancias
    • Las alergias a alimentos pueden ser agudas cuando están mediadas por IgE, o bien tardías cuando no están mediadas por IgE
    • Las alergias a alimentos no mediadas por IgE, aunque poco frecuentes, pueden dar sintomas digestivos y extradigestivos crónicos difíciles de relacionar con los alimentos, que mejoran al retirarlos de la dieta. La más frecuente y conocida en adultos es la enfermedad celiaca.
    • Por el momento no disponemos de tests fiables para saber que alimentos te sientan bien y mal. Solo podemos medir las alergias mediadas por IgE, la enfermedad celiaca y la intolerancia a la lactosa
    • Los test de intolerancias a alimentos que se promocionan en farmacias y laboratorios son poco fiables y sus resultados concuerdan poco con la clínica de la persona y las alergias no mediadas por IgE. 
    • La prueba más fiable para detectar alergias no mediadas por IgE es la retirada del alimento para confirmar que los síntomas desaparecen, seguida de reintroducción del mismo para confirmar la reaparición de los síntomas. Me temo que vas a tener que ir probando, pero te ahorrarás mucho dinero y podrás seguir comiendo casi de todo.

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    Más información sobre alergias a alimentos


    Referencias

    1. LA LTP Y LA ALERGIA A MÚLTIPLES ALIMENTOS. Blog No sin mi alergia
    2. Alergia a proteínas de leche de vaca. Pediatría Integral. Programa de Formación Continuada de Pediatría extrahospitalaria de la SEPEAP
    3. Alergia a cereales, legumbres y frutos secos. El libro de las enfermedades alérgicas. Fundación BBVA.
    4. Diagnóstico precoz de la enfermedad celíaca. Ministerio de sanidad y servicios sociales de España.
    5. Food allergy and anaphylaxis in pediatrics: update 2010–2012Allergy Immunol 2012: 23: 698–706. Santos AF, Lack G. Pediatronlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/pai.12025/abstract;jsessionid=4E708A5769812A50F96469025B2CB9D2.f03t02
    6. "Lo Intolerable de las intolerancias". Blog No sin mi alergia. Pilar Cots, especialista en Alergólogía.
    7. Pruebas diagnósticas de valor incierto o no comprobado. El libro de las alergias. Fundación BBVA
    8. Los análisis de sangre para el estudio de la alergia. El libro de las alergias. Fundación BBVA.
    9. Ejercicio, alcohol o antiinflamatorios son determinantes para activar algunas alergias alimentarias. Hospital Vall d'Hebron
    10. Alergias a frutas y verduras. AEPNAA
    11. Changes in intestinal tight junction permeability associated with industrial food additives explain the rising incidence of autoimmune disease. Autoimmun Rev. 2015 Jun;14(6):479-89. doi: 10.1016/j.autrev.2015.01.009. Epub 2015 Feb 9. Aaron Lerner , Torsten Matthias.

    2 comentarios:

    1. Hola!

      He creado un blog dedicado a la alergia a la LTP.
      Espero que te pases!

      https://miqueridaalergia.wordpress.com/

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      Respuestas
      1. Hola Izarbe,

        Muchas gracias por escribir y compartir tu Blog con todos. Se lo paso a mi hermana que también tiene alergia a LTP.

        Te iré siguiendo ;)

        Un saludo!

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