miércoles, 12 de agosto de 2015

¿Por qué están en aumento las alergias alimentarias?

Per què estan en augment les al·lèrgies alimentàries?

Campaña sensibilización alergias de la EAACI

Las enfermedades alérgicas y autoinmunes son cada vez más frecuentes en toda la población. Hemos visto en la entrada sobre alergias e intolerancias a los alimentos las diferencias entre ellas y como detectarlas, pero quería ampliar la información desagranado los motivos que hay detrás de este incremento de alergias en la población general y en concreto de las alergias alimentarias para ver si podemos hacer algo para reducir su incidencia. Los factores genéticos únicamente no explican el aumento de las alergias que se viene registrando continuamente en los últimos 30-40 años. Está claro que las causas son factores ambientales que interactúan entre si y con nuestra genética generando una mayor predisposición a las alergias. Los motivos exactos del aumento de las alergias alimentarias no se conocen del todo, pero los siguientes son factores de riesgo reconocidos para desarrollar alergias a alimentos (1)(2), podeis encontrar entradas explicativas más amplias de estos factores siguiendo los enlaces.


Factores de riesgo para el desarrollo de alergias a alimentos


Factores hereditarios

La presencia de antecedentes familiares de alergia o la mutaciones en el gen de la filagrina predispone a las alergias. Son factores no modificables.

Ser el primer hijo de la familia

Los primogénitos de las familias tienen más riesgo de tener alergias en general. Tampoco es modificable, si te toca ser el primero te toca.

Trastornos de la flora intestinal del lactante

Éste es uno de los factores más importantes (aunque no el único), ya que como vimos en la entrada "¿Pueden las bacterias intestinales modificar el funcionamiento del sistema inmune, el metabolismo o nuestro peso?", la flora intestinal que va adquiriendo el recién nacido en las primeras semanas de vida regula las respuestas del sistema inmunitario e inciden en su maduración, la tolerancia de lo propio y lo externo beneficoso, y el reconocimiento de lo extraño y perjudicial (tóxicos, patógenos...), modulando la tolerancia a los alimentos en los primeros meses de vida. Una vez establecida la flora en el lactante, permanece bastante estable a lo largo de toda la vida y esto condiciona mucho como va a reaccionar el sistema inmune de este ser humano el resto de su vida.

La "teoría de la higiene" de las alergias y enfermedades autoinmunes, supone que el exceso de limpieza en nuestros hogares y entornos, conlleva una disminución en la exposición a las bacterias a temprana edad que impide el correcto desarrollo de los mecanismos inmunorreguladores que ocurren en los primeros meses de vida y en los que tienen un papel importante las bacterias intestinales. Si el contacto con las bacterias beneficiosas se produce en el momento adecuado, esta interacción regulará el funcionamiento inmunitario y las futuras respuestas de los linfocitos, reduciendo las respuestas inapropiadas y las enfermedades inflamatorias posteriores (enfermedades autoinmunes, alergias, respuesta a infecciones...). 


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Se ha constatado que los lactantes alérgicos tienen una flora intestinal con más bacteroides, anaerobios y menos levaduras que la del lactante sano (3). Los siguientes factores condicionan la flora intestinal del lactante y son a la vez factores de riesgo establecidos de desarrollar alergias alimentarias:
  • Haber nacido por parto por cesárea: Los niños nacidos por parto vaginal se colonizan por bifidobacterias y lactobacilos vaginales beneficiosas, mientras que los que lo hacen por cesárea lo harán por las bacterias del medio hospitalario que son las que abundan en los lactantes alérgicos (3)
  • Haber recibido lactancia artificial en vez de maternaLos niños que reciben lactancia materna tienen una flora con predominio de bifidobacterias y bacterias productoras de ácido láctico (3), mientras que los que se alimentan por fórmulas infantiles tienen un mayor número de bacteroides, clostridios y otras bacterias entéricas. Es importante que la lactancia materna sea de larga duración, con introducción de la alimentación complementaria mientras dura la lactancia según las recomendaciones para cada alimento, y que no sean ni demasiado pronto, ni demasiado tarde.
  • La toma de antibióticos por el lactante, o bien por su madre antes o durante el parto, altera la flora del lactante en momentos críticos de implantación de su flora intestinal que a nivel respiratorio favorecen el asma y las alergias según algunos estudios (10).

Niveles bajos de vitamina D

Podríamos decir que la Vitamina D es una de las vitaminas de moda. Aunque los estudios sobre la importancia y las consecuencias de su déficit siguen en curso y no hay datos todavía definitivos, está demostrado que esta vitamina es un importante inmunomodulador y que contribuye al normal funcionamiento del sistema inmunitario, encontrandose tambien niveles bajos con frecuencia en personas con hipotiroidismo autoinmune y otras enfermedades relacionadas con el sistema inmunitario. Los niveles bajos de vitamina D se consideran también un factor de riesgo para el desarrollo de alergias alimentarias (1).

Un consumo reducido de ácidos grasos poliinsaturados omega 3

Los acidos grasos poliinsaturados omega 3 son ácidos grasos esenciales que tiene efectos antiinflamatorios e inmunomoduladores. Se encuentran sobre todo en el pesacado sobre todo azules y los más grasos como el salmón. También hay aunque en menor cantidad y diferente tipo en frutos secos como nueces y almendras, o semillas de chia, lino, cañamo y calabaza. Se ha encontrado un aumento de riesgo de alergias alimentarias si existe un bajo consumo de ácidos grasos omega 3 en la dieta habitual o deficiencia durante el embarazo (1). Son importantes también durante el resto de la vida de la persona.



Otros factores sospechosos de estar relacionados con las alergias alimentarias


Las alergias respiratorias (pólenes sobre todo) se correlacionan claramente con la contaminación del aire que respiramos. Los contaminantes se unen con los pólenes y forman antígenos complejos que hacen que el cuerpo los reconozca como extraños y reaccione contra ellos. Del mismo modo es lógico pensar que existen factores relacionados con el aumento de alergias alimentarias en la "contaminación química" de los alimentos. No quiero sentar cátedra, lógico no significa que haya de ser necesariamente así. Veamos...

Como vimos en la entrada sobre disruptores endocrinos 1, según la OMS, existen unos 100.000 químicos creados por el ser humano que se usan en multitud de productos incluidos la cosmética y alimentación. La mayoría de ellos no se han evaluado sus efectos sobre la salud y el medio ambiente antes de comenzar su uso. De unos 800 se sabe o se tiene alta sospecha de que actúan como disruptores endocrino. A pesar de esto, sólo de unos pocos de estos 800 se ha evaluado su seguridad y aptitud para uso humano y para el medio ambiente, por ello no es de extrañar que existan factores relacionados con la contaminación química que afecten al aumento del número de alergias alimentarias.

Los siguientes son factores cuya relación causal está en estudio o sólo se sospecha, pero los resultados no son del todo concluyente hoy en día
  • El contacto extendido con otras sutancias disruptoras endocrinas que alteran el funcionamiento del sistema inmunitario (4) favoreciendo las alergias y las enfermedades autoinmunes como ha alertado la OMS en 2012. Estos disruptores se encuentran desde productos cosméticos, hasta algunos plásticos en contacto con alimentos, tickets de supermercado, plásticos de algunos juguetes, superficies de muebles, pesticidas de alimentos, algunos medicamentos, metales pesados....puedes leer esta entrada completa sobre donde encontrarlos y como evitarlos
  • Recientemente un estudio americano encontró relación entre la cantidad de dichlorophenol procedente de pesticidas y del agua potabilizada con cloro y el riesgo de tener alergias alimentarias (no así alergias respiratorias).(5)
Se barajan tambien otras hipótesis relacionadas con la alientación y la "química alimentaria" pero aquí nos movemos en un mundo todavía más teórico y menos contrastado o bien son relaciones indirectas que no necesariamente han de ser ciertas.
  • La mezcla cada vez más variada y numerosa de aditivos químicos, que pueden modificar la delicada respuesta inmunitaria, generar directamente alergias, antígenos complejos con proteínas de los alimentos que los hagan más alergénicos o bien desequilibrios la flora o la permeabilidad intestinal
  • El incremento de consumo de alimentos procesados: el procesamiento de los alimentos puede producir a veces modificaciones de sus cualidades naturales y de sus proteínas al someterlos a diferentes tipos de procesos físicos y químicos o combinarse con aditivos. Proteínas que en su forma original son toleradas, pero que en su forma modificada pueden ser reconocidas como extrañas.
  • Alimentos con mayor carga antigénica: Determinadas especies de alimentos vegatales resultan más baratos, más fáciles de producir o tienen menos enfermedades, por lo que están sustituyendo a otras variedades autóctonas más adpatadas a la población. Esto ocurre por ejemplo con algunas especies de trigo que se están globalizando por ser más productivas, pero que presentan una mayor concentración de proteinas antigénicas que teoricamente podrían favorecer una mayor reactvidad alérgica (9)
O factor importante es el estrés psíquico, al cual cada vez estamos más sometidos con los ritmos de vida actuales y que afectan directamente a la reactividad del sistema inmune por via psiconeuroinmunológica. El estrés está documentado con un factor de riesgo en asma y rinitis alérgicas, pero hay menos estudios en alergias alimentarias aunque todo parece que indicar que es otro de los factores ambientales que interacciónan con la genética y el ambiente en su aparición. (6)

El abuso de antibioticos hemos visto que tiene un efecto importante en modificar la flora intestinal, al menos de forma transitoria en el adulto, pero más persistente cuando mas pequeña es la persona (lactantes y niños). Los trastornos de la flora a su vez influye en el riesgo de alergias. El tema de si los antibióticos aumentan el riesgo de alergias o no sigue siendo conrovertido, pero cabría esperar que su uso en lactantes o alrededor del parto si pueda perjudicar a la implantación de una flora normal que favorecería las alergias.

La exposición a alérgenos intraútero y la alimentación de la madre durante la lactancia materna: Existen dudas sobre si la exposición a alergenos durante el embarazo y la lactancia de la madre podría aumentar el riesgo de desarrollo de alergias en el niños con predisposición atópica/alérgica en los casos del cacahuete, la soja, la leche o el huevo. Aunque incialmente se pensó que sí, no existen datos que avalen la recomendació de restringir alimentos en la dieta de madres emabrazadas o lactantes (8) por lo que dichas restricciones no estarían justificadas. En cualquier caso la lactancia materna es protectora frente a las alergias alimentarias. Estoy esperando un artículo en relación a este tema, espero acabar de confirmar este punto proximamente.

Mucho más dudoso son los efectos de las nanopartículas y los organismos modificados genéticamente (transgénicos), que despiertan recelo entre determinados sectores de la población y para los que habría que ser bastante cautos. Por ejemplo se ha visto transferencia de alergenicidad entre la nuez de Brasil y la soja modificada genéticamente con genes de la nuez de brasil, convirtiendo la soja transgenica en alimento a evitar por los alergicos a esta nuez, cosa que complicaría la vida de los alergicos todavía más. Podeis leer este interesante artículo al respecto, que aunque parezca una fuente poco fiable, EroskiConsumer suele hacer entradas muy bien documentadas sobre temas de alimentación y consumo. La rápida expansión de las nanoparticulas y su reciente introducción hacen que los datos existentes alctualmente para valorarlos sean insuficientes.

Por último como vimos en la entrada sobre "Falsos mitos y verdades de los motivos para no vacunar de los grupos antivacunas", estudios epidemiológicos no han encontrado diferencias en la incidencia de alergias entre niños vacunados y no vacunados. Por lo que éstas no parecen ser las causantes de las alergias.


¿Qué puedemos hacer para reducir las alergias a alimentos? Decálogo antialérgico

Las causas de las alergias alimentarias son multifactoriales y dependen en gran medida de factores ambientales (muchos todavía desconocidos), incluidos fatores dietéticos y psicológicos. Muchas de sus causas además son todavía desconocidas, pero podemos hacer algunas cosas para reducir tu riesgo de alergias y el de tus hijos con este decálogo
  1. Siempre que sea posible médicamente opta por el parto vaginal y evita las cesáreas programadas por comodidad. La opción de parto en casa asitido por comadronas experimentadas, puede ser la mejor opción en partos de bajo riesgo (excepto en primerizas) y así lo recomienda desde este año la guía NICE inglesa para las mujeres multíparas.

  2. Practica el contacto piel con piel tras el nacimiento el máximo de tiempo posible.

  3. Da lactancia materna a tu hijo lo más larga posible, la OMS la aconseja de forma exclusiva hasta los 6 meses de edad y la recomienda junto con la alimentacion complementaria hasta los 2 años de vida. Intenta mantenerla al menos hasta que tu hijo haya incorporado todos los alimentos a la dieta, lo cual ocurrirá alrededor del año de vida.

  4. Asegura un consumo suficiente de acidos grasos omega 3 procedentes sobre todo de  fuentes alimentarias como el pesacado. Tambien aportan aunque en menor cantidad los frutos secos las nueces y almendras, o las semillas de Chia, lino, cañamo y calabaza y sus aceites. Si no los consumes en la dieta, en última instancia y aunque menos eficaces, sería recomendable una suplementación oral, especialmente en personas vegetarianas y veganas.

  5. Asegura un correcto aporte de vitamina D en la dieta y exposición solar segura. Si tienes alergias a alimentos, sería recomendable medirte el nivel de vitamina D y suplementarlo si están en deficiencia. Son fuentes alimentarias de vitamina D los pescados grasos, hígado, yema de huevo y quesos. También se suelen suplementar leches y cereales comerciales. La exposición solar recomendada depende de la latitud en que vivamos y de la época del año. En España son necesarios 7 minutos de sol al día durante el verano o 45 minutos 3 veces a la semana durante el invierno con al menos un 20% del cuerpo descubierto y sin protección para conseguir producir la suficiente cantidad necesaria (7). Un exceso puede comportar más riesgos de cáncer de piel y envejecimiento cutáneo prematuro.

  6. Evita tomar antibióticos de forma innecesaria, especialmente antes del parto y la lactancia. Si has de tomarlos, toma probióticos durante y tras tratamiento para reducir su impacto en la flora intestinal. Toma alimentos fermentados como el yogurt de forma habitual. Si tienes alergias a múltiples alimentos, puedes probar a suplementar tu alientación con probióticos ricos en lactobacilus y bifidobacterias (8).

  7. Reduce el estrés, baja el pistón, desacelera, no trabajes tanto, tómate la vida con filosofía, practica el pensamiento positivo y cultiva tu inteligencia emocional. Puede ser muy útil practicar algún tipo de técnica de relajación  o meditación / mindfulness o de control mental.

  8. Cuida tu alimentación e intenta que sea lo más natural, menos química y menos procesada posible. Evitar tomar alimentos muy procesado, los que contengan muchos aditivos, el exceso de sal, azúcar y edulcorantes artificiales no prebióticos en la dieta. Toma preferentemente alimentos ecológicos y por precaución evita el consumo continuado de transgénicos y nanopartículas. 

  9. Evitar en la medida de lo posible el contacto y sobre todo ingesta de disruptores endocrinos.

  10. Bebe agua mineral de manantiales en altura y evita si es posible el consumo continuado de agua tratada con cloro, que aunque potable no es el agua ideal.
Por último, evitar la exposición a disruptores es practicamente imposible si no se toman medidas estructurales y de legislación sobre contaminantes químicos a nivel político, que evite su uso y entrada en la cadena alimentaria. Por ello es vital que votes a partidos que apuesten firmemente por la protección de la salud pública, la reducción de la contaminación ambiental y química y la promoción de la ganadería y agricultura ecológica, entre los que encontramos al EQUO, Iniciativa per Catalunya-Els Verds, Podemos, IU y el Partido Verde Europeo

Actuación en caso de anafilaxia

Os dejo los enlaces a material para pacientes sobre actuación en caso de anafilaxia así como su prevención. Guía de Anafilaxia para Pacientes en este enlace aquí  y folleto explicativo resumido en este otro enlace.

Pídele a la Union europea que actúe contra las alergias

La Academia Europea de Alergia e Inmunologia Clínica (EAACI) tiene en marcha una campaña para pedir a los eurodiputados su apoyo a la propuesta de solicitud a la Comisión Europea y a los Estados de la UE que actúen para investigar, prevenir y tratar las alergias y que reconozcan la carga que representan las enfermedades alérgicas para la población. Puedes consultarla en español en este enlace. 



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Referencias

  1. Alergia a proteínas de leche de vaca. Pediatría Integral. Programa de Formación Continuada de Pediatría extrahospitalaria de la SEPEAP
  2. Santos AF, Lack G. Food allergy and anaphylaxis in pediatrics: update 2010–2012. Pediatr Allergy Immunol 2012: 23: 698–706. onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/pai.12025/abstract;jsessionid=4E708A5769812A50F96469025B2CB9D2.f03t02
  3. Flora bacteriana intestinal An Pediatr.2006;04 Supl 1:12-9 - Vol. 04
  4. Disruptores Endocrinos 1: tóxicos en la comida y productos de uso diario. Qué son y cómo nos afectan
  5. Dichlorophenol-containing pesticides and allergies: results from the US National Health and Nutrition Examination Survey 2005-2006. Ann Allergy Asthma Immunol. 2012 Dec;109(6):420-5. doi: 10.1016/j.anai.2012.09.005. Epub 2012 Oct 1. Jerschow E1, McGinn AP, de Vos G, Vernon N, Jariwala S, Hudes G, Rosenstreich D.
  6. Ann Allergy Asthma Immunol. 2014 Apr;112(4):296-301. doi: 10.1016/j.anai.2013.08.002. Epub 2013 Aug 28. Stress and food allergy: mechanistic considerations. Schreier HM1, Wright RJ2.
  7. Editorial. El futuro se hace presente en fotoprotección solar. J. M. Carrascos Piel (barc). 2011; 26(7):311–314)
  8. Tratamiento de la alergia a alimentos
  9. J Allergy Clin Immunol. 2015 Jan;135(1):100-9. doi: 10.1016/j.jaci.2014.06.027. Epub 2014 Aug 18. Perinatal antibiotic-induced shifts in gut microbiota have differential effects on inflammatory lung diseases.Russell SL1, Gold MJ2, Reynolds LA3, Willing BP4, Dimitriu P5, Thorson L3, Redpath SA5, Perona-Wright G5, Blanchet MR6, Mohn WW5, Finlay BB7, McNagny KM8.

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